Formacion Mayores de 55 Años: Guía 2026 del SEPE

En 2026, la Formación para Mayores de 55 Años se presenta como una vía clave para el aprendizaje continuo y la activación intelectual. El SEPE ofrece programas formativos adaptados a este grupo, incluidos itinerarios de formación para personas desempleadas que desean seguir desarrollando sus conocimientos y competencias.

Formacion Mayores de 55 Años: Guía 2026 del SEPE

La formación a partir de los 55 años no solo está ligada al empleo, también a la autonomía personal, la salud mental y la participación social. En España, el SEPE y otros organismos públicos impulsan programas que, previsiblemente, seguirán actualizándose de cara a 2026, con especial atención a quienes necesitan reciclarse o seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida.

¿Qué cursos ofrece el SEPE para personas mayores de 55 años?

El SEPE gestiona y coordina la Formación Profesional para el Empleo, que incluye cursos para personas desempleadas y ocupadas. No existe un catálogo exclusivo para mayores de 55 años, pero este colectivo suele tener prioridad en muchas convocatorias, especialmente cuando se consideran colectivos con especiales dificultades de inserción.

Entre los cursos que suelen resultar más interesantes para mayores de 55 años destacan los de competencias digitales básicas y avanzadas, manejo de ofimática, uso seguro de internet y trámites electrónicos con la administración. También son habituales los cursos de idiomas, atención sociosanitaria, comercio, logística, gestión administrativa y formación relacionada con certificados de profesionalidad que permiten acreditar oficialmente la experiencia laboral previa.

¿Cuáles son las ventajas de la formación para personas mayores de 55 años?

La primera ventaja es la actualización profesional. Muchos sectores han cambiado con rapidez por la digitalización, y la formación ayuda a mantenerse vigente, a mejorar el currículum y a optar a puestos que antes podían parecer inaccesibles. Quienes trabajan por cuenta ajena pueden reforzar su posición en la empresa, mientras que las personas desempleadas aumentan sus posibilidades de reincorporarse al mercado laboral o de emprender proyectos propios.

La formación también contribuye al bienestar personal. Mantener la mente activa, establecer nuevas rutinas, relacionarse con otras personas y afrontar retos intelectuales se asocia a un envejecimiento más activo. Los cursos de idiomas, cultura general o competencias digitales para el día a día pueden no tener un objetivo laboral directo, pero son muy útiles para desenvolverse con mayor autonomía, gestionar finanzas en línea o comunicarse con familiares a través de herramientas digitales.

Para las personas entre 55 y 75 años, otra ventaja clave es la acreditación de competencias. Muchos programas vinculados al SEPE permiten obtener certificados de profesionalidad o acreditaciones parciales, lo que ayuda a poner en valor la experiencia acumulada. Esta acreditación formal puede resultar relevante tanto para seguir trabajando como para actividades de voluntariado o proyectos comunitarios.

Los principales organismos públicos que ofrecen formación vinculada al SEPE y pensada para personas adultas incluyen distintos niveles de la administración. Aunque la oferta concreta puede variar por comunidad autónoma y año, suelen estar presentes el SEPE, los servicios públicos de empleo autonómicos, Fundae, el programa Aula Mentor y entidades locales como ayuntamientos o diputaciones.


Provider Name Services Offered Key Features/Benefits
SEPE Programas de Formación Profesional para el Empleo para personas desempleadas y ocupadas Prioridad a colectivos con más dificultades de inserción, oferta estatal y financiación de cursos presenciales y en línea
Servicios Públicos de Empleo Autonómicos Cursos subvencionados adaptados a cada territorio, orientación laboral y gestión de ofertas formativas Catálogos específicos por comunidad, posibilidad de atención presencial y seguimiento personalizado
Fundae Gestión de la formación bonificada para personas trabajadoras por cuenta ajena Permite a las empresas formar a sus plantillas, incluidos trabajadores senior, mediante créditos de formación
Aula Mentor (administración general) Cursos en línea de distintas áreas para personas adultas Modalidad flexible a distancia, pensada para mayores de 18 años, con tutorización en línea y sedes colaboradoras
Ayuntamientos y entidades locales Talleres, cursos de competencias básicas y actividades para personas adultas y mayores Formación de proximidad, grupos reducidos y temáticas adaptadas al contexto local

La información sobre organismos y programas se actualiza con frecuencia, por lo que es importante revisar las páginas oficiales del SEPE, de los servicios públicos de empleo autonómicos y de las entidades locales para conocer la oferta vigente en cada territorio y los requisitos específicos de acceso.

Recomendaciones según grupo de edad: 55-65 años

En el grupo de 55 a 65 años es habitual que la prioridad sea mantener o mejorar la posición en el mercado laboral. Una estrategia útil es combinar cursos de actualización técnica en el propio sector con formación en competencias transversales, como habilidades digitales, comunicación escrita y trabajo en equipo. Los certificados de profesionalidad pueden ser especialmente relevantes en estos casos.

Para quienes se encuentran en situación de desempleo, suele ser interesante valorar itinerarios de orientación laboral ofrecidos por los servicios públicos de empleo, en los que la formación se integra con tutorías, revisión del currículum y apoyo en la búsqueda de oportunidades. También pueden resultar valiosos los cursos vinculados a nuevos nichos de empleo, como atención a la dependencia, economía verde o servicios de proximidad, siempre que se ajusten al estado de salud y a los intereses de la persona.

Recomendaciones según grupo de edad: 65-75 años

En el grupo de 65 a 75 años la motivación principal puede estar más relacionada con el envejecimiento activo, la autonomía personal y la participación social. Los cursos de competencias digitales para la vida cotidiana ayudan a gestionar trámites con la administración, banca electrónica o sanidad, así como a comunicarse mediante videollamadas o redes sociales de manera segura.

En esta franja de edad también pueden resultar apropiadas las actividades formativas culturales, universitarias para mayores, talleres de memoria, idiomas o cursos orientados al voluntariado social. Aunque no todos los programas del SEPE se dirigen de forma prioritaria a este tramo de edad, muchas personas entre 65 y 75 años pueden acceder a oferta formativa de otros organismos públicos, asociaciones, universidades populares o programas municipales, siempre que cumplan los requisitos establecidos en cada caso.

La planificación de la formación después de los 55 años requiere tener en cuenta la situación laboral, el estado de salud, el nivel de estudios previo y los objetivos personales. Aprovechar los recursos formativos públicos y mantenerse informado sobre las convocatorias que se publiquen hasta 2026 permite adaptar mejor el propio itinerario de aprendizaje a cada etapa vital, combinando empleabilidad, bienestar y participación activa en la comunidad.